Inteligencia emocional en madrid

La importancia de decir “NO”. Los caballos nos enseñan…

¿Nos enseñaron a decir “No” sin sentir que defraudamos? ¿Qué precio tenemos que pagar para complacer a los demás y acallar nuestras verdaderas necesidades y deseos?

Aquí tenemos un vivo ejemplo, de cómo consentimos el asalto a nuestro espacio vital, a nuestra vida misma, sin creernos con el poder de ejercer el derecho a emitir un NO. En muchas ocasiones es algo muy sutil, apenas te percatas que estás siendo invadido, se asoman muy sigilosamente por la puerta de átras y se cuelan en tu recinto “sagrado”… Nos sentimos elegidos, “nos ven”, y en consecuencia nos sentimos en deuda con ellos. Si digo No… se marcharán… si digo No, me dejarán de querer, si digo No,  les haré daño, no les daré lo que me piden. En este constante bucle nos encontramos en un callejón sin salida…

Podríamos plantearnos en consciencia, en un marco donde el centro de mi exsitencia sea YO MISMO,  qué queremos, qué necesitamos verdaderamente… Nos pasamos la vida como la lampara mágica de Aladín… concediendo deseos a la gente… pero me pregunto… ¿ hacemos igual con nosotros?

Nos sentimos culpables por bloquear el flujo de necesidades del “otro”… pero no nos damos cuenta que, así sin querer, nos lo cortamos a nosotros. Perdemos el centro y perdemos pie, porque inevitablemente estás pisando un terreno, un espacio que no es el tuyo… sencillamente son “los deseos del otro”… y mientras tanto, nos asfixiamos en un mar de palabras no dichas por no defraudar… y aquí comenzamos a sufrir… “hago lo que no quiero”

En esta ocasión, donde trabajamos con caballos, muchos de los participantes entendieron cómo se sintieron incapaces de defender su espacio, existió una ausencia de límites y el caballo invadió su territorio sin que los participantes opusieran resistencia. ¿Sería el caballo quien tendría que presuponer que estaba invadiendo? ¿sería él mismo quién tendría que movilizar sus energías y decidir  abandonar dicho espacio por ser demasiado violento para ellos?….Pues podría… pero como la vida misma… en muchísimas ocasiones no sucede y es NUESTRA RESPONSABILIDAD hacerle ver al otro dónde está ” mi limite” y dónde nos sentimos bien con su presencia, con sus pensamientos, con sus actos… Es necesario poder comunicar y transmitir cómo nos sentimos, es un respeto que nos debemos a nosotros… y no nos olvidemos… al otro!!! que también tiene el derecho de no andar a ciegas.

Los caballos nos reflejaron esta vez… que su grandeza, fortaleza y poderío imponen… y podemos dudar de nuestras capacidades… pero que igualmente necesitamos anclarnos en nosotros mismos y sentirnos con ese misma grandeza y poder para saber decir ese “dulce NO”

 

Verónica Martínez

Coach y facilitadora de inteligencia emocional

 

Actividad realizada en la Finca La Gurrana. (Escorial)  con la colaboración  de Jorge López, faciltador de terapias de arbol y ecuestres
www.sanatuarbol.es

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>